Edificación emplazada en núcleo rural, próxima a la playa de la lanzada. Se trata de una serie de apartamentos turísticos de varios módulos adosados de dos alturas que se organizan alternos, creando retranqueos entre sí con el fin de acentuar dicha separación y ventilación, además de evocar una imagen resultante impactante e inspirada en la fachada marítima del pueblo cercado de Combarro. Formado por un total de cuatro módulos, tres de ellos albergan dos apartamentos turísticos y en el cuarto, se dispone la recepción del complejo en planta baja y un apartamento tipo estudio en planta alta.
En todos ellos, las zonas más privadas y cerradas, así como el acceso, se sitúan hacia la zona de la pasarela, quedando las fachadas más abiertas con orientación oeste hacia el mar y la puesta de sol. Todas las estancias se proyectan hacia esta orientación mediante la prolongación de las fachadas portantes, delimitado los apartamentos y desdibujando las fachadas acristaladas. Al oeste también tenemos la piscina, que acompaña a las edificaciones 50cm por debajo de las terrazas como si se tratasen de edificaciones al borde del mar. El conjunto forma en su fachada principal, orientada a la piscina, un grupo de volúmenes con cierta irregularidad y desorden que representa la escena de edificaciones al borde del mar; dotando al conjunto de una expresividad buscada en este tipo de alojamientos y alienada con la temática relacionada con el mar.